miércoles, 23 de septiembre de 2015

Atte: Tu Mente

Les contaré una historia: hace largo tiempo, había una linda cabañita, donde podías encontrar todo lo que tu desearas en esta vida: desde un amigo gay, un hombre que no fuera mentiroso ni mucho menos infiel, el cuerpo perfecto, comida deliciosa, viajes, etc. Pero como todo en esta vida cuesta, lo más difícil era encontrar ese dichoso lugar. Según contaban, que se encontraba "Al fondo a la derecha", pero ¿Al fondo de que?, ¿A la derecha de que?, no me dice nada que me ayude a encontrarlo. Me pase mucho tiempo tratando de descifrar en donde podía encontrarla, pero no pude y decidí abandonarlo.

Un día, me encontré un viejo amigo y a comparación de la última vez que lo vi, la vida le había jugado un buen papel, pues ¡Tenía todo lo que quería!. Yo pensé que esta persona no iba a conseguir nada  y hablo de ¡Nada!. Me acerque a él, lo saludé y le pregunté como es que le había ido tan bien, el me contestó: 
-¡Es que no lo se!, más bien, no se como explicártelo, me dirás que estoy loco.
-Vamos hombre -le dije- estamos en confianza.
-Está bien -comenzó a decir- pues iba caminando por un sendero muy largo y misterioso, a lo lejos alcance a ver una pequeña casita de madera, yo estaba agotadisimo, pues ya tenía mucho rato caminando. Así que, apresure mi paso y en unos poco minutos ya estaba dentro de ese lindo lugar. Para mi sorpresa, había una persona viviendo en ese lugar que tenía los mismos deseos que los míos; pero la gran diferencia es que el que habitaba ahí, había cumplido cada uno de ellos.

Me quede pensando todo lo que me había dicho, pero al igual que todos no sabía decirme en donde estaba ese famosísimo lugar. Deseaba con todas mis fuerzas encontrar ese lugar, pero decidí abandonarlo, pues ya me había cansado de buscar y no encontrar absolutamente nada.

Pasaron varios años, hasta que me di cuenta que significado tenía ese "sendero", era el esfuerzo para hacer realidad los sueños y esa "cabañita" digamos que era la cima de la montaña, en otras palabras, la satisfacción de haber logrado nuestras metas y desde lo más alto podamos apreciar nuestro éxito. Todo ahora tenía sentido, al parecer no existía tal cabañita. La clave la tienes tú y todo absolutamente todo depende de ti.

Con mucho cariño, tu mente.

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Me gustaría saber tu opinión, escribe acá abajo. Gracias
Por: Rocío González.

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